Seguimos investigando en la utilización de la cromatografía como técnica de interpretación de la fertilidad del suelo.

La técnica aparentemente es sencilla, el proceso de obtención no requiere de grandes conocimientos y eso es precisamente lo que hace de la cromatografía diseñada por Pfeiffer, una poderosa herramienta en manos de cualquier campesino para poder ver en que estado se encuentra su suelo.

Lo que resulta un poco más complejo es la interpretación de los cromatogramas. Todavía se nos escapan muchas cosas cuando “leemos” los cromas, pero a la vez y de una manera general, resulta bastante intuitivo. La lectura que interpretamos es bastante coherente con las muestras de tierra analizada y coincide bastante bien la historia de las muestras analizadas con los cromatogramas obtenidos.

Estamos con muchas ganas de empezar a trabajar con biofertilizantes para por medio de la cromatografía, poder ver como evoluciona nuestra tierra.

Un reto apasionante: poder regenerar nuestra tierra y ver su evolución.